La vida de una Parroquia


                 Cuando hicimos el logo del XL Aniversario de la Parroquia de la Asunción de Martos, y pensamos hacer el juego en la web amiga de MARTOS AL DÍA para que se intentara sacar su significado, no imaginábamos el interés y la reacción de la gente. Como técnica de marketing ha resultado un éxito, y el equipo se da por satisfecho de esa experiencia. De hecho, muchos nos han preguntado sobre el tema, tanto en radio y tv, como amigos y feligreses en la calle.

                 Antes de explicar el logo quiero dar las gracias a Luismi y a “MARTOS AL DÍA” por su desinteresada colaboración. También a la mayoría de los amigos que han dejado sus comentarios diciendo más o menos acertadamente el significado. También nos ha sorprendido la imaginación de algunos otros comentarios. Eso es bueno. Por cierto, un amigo mío onubense, experto en diseño, dice que un logo debe ser claro y conciso, pero no de tal claridad que se vean las cosas tal cual, sino de una claridad simbólica que identifique con una sóla mirada ese logo con la empresa o la idea que representa. Y ponía el ejemplo de una cantidad enorme de logos de empresas e instituciones muy importantes a los que se les podría achacar y criticar los mismos comentarios que en “Martos al día” se han consignado de éste.

                 También quiero dar las gracias a Antonio García Prats, que es el autor del mismo,  con mi supervisión y visto bueno.

                 Y bien, ya sin más preámbulos vamos a descubrir el significado de los elementos.

logotipo XL Aniversario

                 Si os fijáis bien en el logo aparecen diversos elementos:

                1º. Tres letras: la “X”, la “L”, y la “A”. Supongo que no será necesario explicar que “XL” en números romanos es cuarenta. La “A” resultante de la conjunción de algunos tramos de la X y la L es la primera letra de la palabra Asunción, título de esta Parroquia.

                2º. Aparecen también dos símbolos cristianos muy comunes dependiendo de la perspectiva con que se miren en su diseño las letras X y L: la cruz y el camino. La cruz es blanca, sin manchas; la L (o camino) aparece con manchitas que intentan dar la sensación de movimiento. (De hecho algunos comentarios decían que parecía el plano de las calles del barrio, realmente no era exactamente así, pero algo de eso sí que hay). Estos dos elementos, la cruz y el camino, son fundamentales para entender la vida y espiritualidad cristianas.

                 3º. Además del blanco de los elementos aparecen dos colores, -el rojo y el gris-, que para los no entendidos en simbología iconográfica religiosa representan al Espíritu Santo y a la humanidad en su realidad moral (mezcla de cosas buenas y malas). Con estos colores en la iconografía cristiana se da a entender que la vida cristiana está siempre animada por el Espíritu Santo, aunque nosotros también tengamos en nuestras vidas elementos de pecado y mediocridad. Hacen referencia a los elementos visibles e invisibles de la vida cristiana. Una pequeña confesión: en un primer momento pensamos también poner el color azul, color simbólico de la Virgen María, titular de esta Parroquia de la Asuncion, pero por motivos estéticos y teológicos preferimos poner el color rojo del Espíritu Santo.

                 4º. Aparece en el logo la lectura ANIVERSARIO 1970-2010. El próximo 8 de septiembre del próximo año se cumplirán esos cuarenta años desde la erección de la misma. Alguien decía que los cumpleaños se celebran después. No es cierto. El aniversario se cumplirá el próximo año –como bien aparece en esa referencia-, pero cuando en la Iglesia se plantea una celebración de este tipo, análoga a un jubileo, se celebra durante el año en curso. Un ejemplo: un niño nace, y el día de su nacimiento tiene cero años pero ya ha entrado en el año I de su vida. La parroquia de la Asunción cumple ahora 39 años, pero entra desde este momento en el año XL de su existencia: es cuestión de saber un poquito de matemáticas. Otro ejemplo: los años 1901-2000 se consideraron siglo XX. Y otro ejemplo más: el 2000 aniversario del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo se cumplió en la navidad de los años 2000-2001, pero se celebró con todo un Jubileo Universal que duró todo un año y que comenzó en la Navidad de 1999 con la apertura de la Puerta Santa por parte de Juan Pablo II. Todos recordaréis aquellas preciosas imágenes.

 

                 Bien, -y volviendo a los elementos del logo-, todos esos elementos unidos simbolizan algo importante que es lo que pretendemos este año XL: la vida cristiana se realiza en una comunidad que está siempre en camino hacia su Señor Jesús, animada por el Espíritu Santo, aunque albergue en su interior pobrezas y mediocridades. En el caso de esta parroquia nos adentramos en el año XL de su peregrinación en Martos. Nos alegra esa noticia y nos anima para seguir en camino hasta la meta. Queremos celebrar estos cuarenta años con alegría y sobre todo con un compromiso compartido de crecer y mejorar en todos los aspectos. El lema del año XL va en esa misma línea: Enraizados y edificados en Cristo Jesús (Cf. Col 2,6); ese lema ya ha sido comentado en la homilía que aparece en el post anterior de este blog.

 

                 El logo estéticamente gustará más o menos, o no gustará nada (sobre gustos no hay nada escrito) pero es innegable que tiene una carga simbólica excepcional, captable y reconocible. Es moderno y original. Y no me podréis negar que cuando lo veáis a partir de este momento en cualquier medio os será fácil identificarlo, que es de lo que se trataba.

                Muchas gracias.

                 “¡Alaba alma mía al Señor!” hemos cantado en el salmo de esta Misa con la que damos comienzo al año XL de historia de nuestra comunidad parroquial de la Asunción de Martos. Se cumplen ahora los 39 años desde la firma del Decreto de su erección por parte del entonces obispo de Jaén, D. Félix Romero Mengíbar. Entramos, pues, en el año XL y este es un momento oportuno y hermoso para mirar agradecidos al pasado, para fortalecernos en el presente y para animarnos esperanzados hacia el futuro.

                 He querido convocaros en el nombre del Señor en este día para alabar juntos, con toda el alma, al Señor que mantiene su fidelidad generación tras generación. De eso sois testigos aquellos que recordáis ahora los inicios de la andadura de esta comunidad. Desde aquellas primeras dificultades y esperanzas hasta hoy nuestra comunidad ha tenido una hermosa y fructífera historia animada siempre por el Espíritu del Señor. Ahora le alabamos por su continua asistencia y fidelidad. Quiero recordar, agradecido, a todos los fieles que han tenido un trabajo y un compromiso en la construcción de esta Comunidad. Muchos han fallecido y gozan ya de la luz del Señor en la comunidad de los santos en el cielo; por ellos rezamos y a ellos nos encomendamos. Otros, los que vivís estos momentos, sacerdotes y laicos, catequistas, matrimonios, jóvenes y mayores, monaguillos, niños, mujeres y hombres… a todos –repito– a todos, muchas gracias por vuestro esfuerzo. Ahora os animo también a que contempléis vuestra obra en esta parroquia: ¡Habéis hecho una gran obra! ¡Dios os lo pague!

                 Gracias a vuestro trabajo y compromiso contemplamos ahora una Comunidad grande, variada y rica en vida cristiana, a pesar de las dificultades, también crecientes, en la actualidad. Vosotros sois la luz del mundo y la sal de la tierra (Mt 5,14-14) en nuestro contexto actual en nuestro barrio y en nuestro pueblo. Somos conscientes de los obstáculos que en el momento presente tenemos, tanto los que nos vienen de fuera de la Iglesia como de aquellos que nosotros mismos por nuestra debilidad creamos. Dios nos dé la fuerza de su Espíritu para superar unos y otros.

                 De cara al futuro, como cristianos que somos, no podemos perder la esperanza. Los cristianos somos hombres y mujeres de esperanza. La historia nos enseña que en medio de las peores crisis, la fe de los cristianos y la vida eclesial siempre han crecido en número e intensidad. No nos basamos sólo en datos sociológicos, -que los hay-, sino en el convencimiento de que Dios no abandona a su Iglesia, de que él mantiene su fidelidad perpetuamente. Nuestro Dios es el Dios del futuro. Como dijo Benedicto XVI en su viaje a Austria, “donde está Dios, hay futuro”.

                 Ahí está la clave para nuestro futuro como comunidad parroquial, y si me lo permitís, como entera sociedad humana: poner a Dios, dejarle sitio, dejarnos iluminar y guiar por él, porque sólo en él está la clave para la comprensión del ser humano en su verdad más íntima. Ese es el sentido del lema que hemos escogido para este año XL de vida de nuestra Parroquia de la Asuncion: Enraizados y edificados en Cristo Jesús”. Son palabras inspiradas en la segunda lectura de esta Misa (Col 2,6ss).

                 La imagen de ese lema es preciosa. “Enraizados”, es decir, con nuestra raíz plantada en Cristo Jesús. Todos nosotros sabemos de la importancia de la raíz de un árbol. La raíz no se ve, pero da vida y consistencia, fuerza y estabilidad al árbol. Eso mismo hace Cristo con nosotros si nos arraigamos en él. Uno de los problemas mayores de nuestra sociedad es precisamente la pérdida de su arraigo, de su raíz, de su identidad. Cuando no valoramos nuestra raíz todo se vuelve inestable, opinable, falto de firmeza y seguridad…, relativo. Nuestra raíz, como cristianos, como personas, como comunidad es Cristo. Esta imagen de la raíz es análoga a aquellas otras que también utiliza el Señor en el evangelio, de la roca, el cimiento, o el corazón. Este año debe ser un año para profundizar en nuestra raíz, en nuestra identidad cristiana. Para eso necesitamos una mayor formación en todos los aspectos que nos ayude a entender más y mejor a nuestro pueblo, a nuestras gentes, a nuestra sociedad, y sobre todo… a nuestro Cristo.

                 “Edificados”, es decir construidos en Jesucristo. Son los aspectos visibles de la vida cristiana que también deben ser vistos y reconocidos por todos. Nuestro edificio, y no me refiero solo a este templo, sino a nuestra vida, a nuestro trabajo y actividad en todos los órdenes, debe trasparentar la presencia de Cristo en nuestros corazones. Lo dice el Señor: “que vean vuestras buenas obras, para que den gloria a vuestro Padre del cielo” (Mt 5,16). Edificar en Cristo significa hacer aquello que nos lleve a nosotros y a todos aquellos que nos vean a ser casa y lugar visible de la presencia de Dios en nuestro mundo. En este sentido, queridos hermanos, debemos promocionar todo aquello que nos lleve a ser auténticos misioneros y trasmisores del Evangelio de la caridad y de la vida en nuestra Comunidad con obras y palabras.

                 “Effetá – Ábrete” decía Jesús en el Evangelio. No seamos ciegos, ni sordos, ni mudos. Nuestro mundo reclama hoy por hoy profetas que tengan la suficiente sensibilidad para mirar de frente, para poner oído al clamor de la injusticia y la mentira, y la suficiente valentía para hablar la Palabra de Dios a todos. Profetas que, -sin imponer nada-, propongan a todos la grandeza, la belleza, la verdad y la luz del Evangelio. Ábrete, llénate de Dios y dalo a los demás. Ábrete, comprende donde está la luz y la verdad para ti y para todos. Ábrete, Dios está actuando en ti, en la Iglesia, en el mundo, no seas ciego, ni sordo. No tapes tus sentidos a la realidad. Ponlos al servicio de la verdad. ¡Ábrete!.

                 En este momento, que comenzamos el XL Año de nuestra Parroquia de la Asunción de Martos, que culminará en septiembre de 2010, ponemos todos nuestros propósitos, ideas y actividades, todo nuestro proyecto pastoral en las manos de Dios. Que la santísima Virgen María, asumpta al cielo, nuestra titular, interceda por nosotros ante Dios. Amén.

                Este domingo, 21 de junio, celebraremos en nuestra Parroquia de la Asunción de Martos la Octava del Corpus Christi.

                Después de habernos unido a todas las comunidades cristianas de la ciudad el pasado domingo en la celebración común del Día del Señor, hoy lo tendremos en nuestra propia comunidad. Y lo haremos de forma especialmente solemne.

               La celebración comenzará a las 20,00 h. con la Exposición del Santísimo Sacramento y el rezo solemne de Vísperas. A continuación tendremos la celebración de la Santa Misa.

              Los grupos de Vida Ascendente y Liturgia están preparando estos días dichas celebraciones. Invitamos a todos los fieles cristianos a tan solemnes cultos a nuestro Señor y Redentor realmente presente en la Eucaristía.

                 Esta noche estoy cansado, y la alergia pasa factura, pero me siento realmente contento y feliz. Este fin de semana hemos tenido la Cruz de Mayo y la Cata en los patios de la Parroquia. Desde aquí solo quiero dar las gracias a todos los que han participado como voluntarios y voluntarias en la misma. Sois muchos, ya lo habéis visto, y de decir vuestros nombres seguro que me olvidaría de alguno, por eso prefiero callarlos y poneros a todos mañana en el altar del Señor cuando celebre la misa en San Miguel; el Señor sí que se acordará de todos y dará mejor paga. Es increíble la cantidad de trabajo que hay detrás de una actividad así. Entre todos habéis contribuido a que haya sido todo un éxito. A todos os quiero invitar el viernes a las 21:30 h. en los salones al remate o botijuela (no sé cómo se llama esa fiesta aquí en Martos, perdonad). ¡Merecéis todo mi reconocimiento por vuestro trabajo! ¡Lo habéis hecho fantástico! ¡Muchísimas gracias!
                 También quiero dar las gracias a todas las personas, amigos, feligreses y simpatizantes de la parroquia que habéis pasado estos días por la cruz de mayo y habéis colaborado trayendo cosas o consumiendo algo. ¡Muchísimas gracias! Lo recaudado irá destinado parte a la Capilla de Jesús y parte a nuestras obras en el Centro Parroquial.
                 Han sido unos días preciosos de convivencia entre jóvenes y mayores. Y es que cuando todos ponemos un granito de arena, podemos hacer grandes cosas. Un fuerte abrazo a todos y todas.

                 En el siguiente enlace tenéis algunas fotos…
http://www.parroquiadelaasunciondemartos.es/www_/10/2009/cruz-mayo-2009.php

Comenzamos el mes de Mayo, el mes que tradicionalmente la piedad popular ha dedicado a María Santísima en medio de la Pascua para felicitarla por las obras grandes que el Todopoderoso ha hecho en ella. Es un mes muy querido por las personas mayores y por todos los devotos de la Virgen María.

Ayer dos señoras de la Parroquia se me acercaron a proponerme hacer “las flores” a la Virgen durante este mes. Buscando algunas cosillas he preparado un pequeño folleto para que se recen las Flores en la Parroquia todas las tardes a las 20 h. antes de la misa.

Aquí lo tenéis por si os interesa…

http://www.parroquiadelaasunciondemartos.es/pdffiles/flores-mayo.pdf

Feliz mes de mayo…

A estas horas de la noche estoy tumbado en la cama entre almohadones que sujetan mi cuerpo. Una faja me oprime todo el vientre sujetando la zona lumbar, abajo una manta eléctrica a la que acabo de rebajar la potencia porque ya me arde todo el cuerpo y estaba sudando. Las piernas encogidas y apoyadas en más almohadones. Sobre las mismas una manta que soporta el ordenador portátil, ligeramente inclinado para poder ver la pantalla y escribir lo que estáis leyendo. Todo esto viene por un mandato médico de guardar unos días de reposo absoluto para paliar los fuertes dolores que me han provocado mis dos pequeñas hernias discales en la L-5 y en la S-1, que desde el martes me están fastidiando un poquito.

Gracias a Dios, ya hoy me encuentro bastante mejor, ya hasta ando derecho en el ratito que me he levantado, y no creo que falte a mis compromisos y trabajos este fin de semana: varios bautizos, misas y dos pequeñas charlas a unos grupos de matrimonios en Jaén y Sabiote. Así me he pasado la semana de Pascua.

Pero no tengo nada más que motivos de darle gracias a Dios: por mis dolores, por mi vulnerabilidad y, sobre todo, por mi familia y mi comunidad. A veces uno se cree imprescindible y considera que si no está presente en todo las cosas no saldrán adelante. Y no es así. Gracias a Dios, el Señor de vez en cuando nos llama la atención para que aprendamos un poco de humildad y sencillez y recordemos que él actúa más allá de nuestros empeños.

¡Es verdad! Mi familia y mi Comunidad. El miércoles, nada más llamar a mi madre por teléfono se presentaron al poco tiempo para asistirme. Mis padres y mi hermana han dispuesto toda la casa. Me asean, me colocan las sábanas, las mantas y toda la parafernalia esta, me visten porque con mis brazos no llego a los pies, y hasta en una ocasión me han dado de comer en la misma cama. Reconozco que soy un mal enfermo: a veces no me gusta molestar e intento hacer las cosas yo solo aun sin poder, y otras me aprovecho de la situación para darme unas pequeñas licencias. Pero ¡qué bien lo están haciendo mis padres!

¡Mi comunidad! ¡Qué grande! Nada más llamar a mis hermanos sacerdotes y a Antonio y Manolo ellos lo dispusieron todo: D. Francisco celebró el entierro del miércoles por la mañana, D. José la Misa de la tarde, y eso con su pierna mala, y porque D. Francisco Pérez le sustituía a él en San Juan de Dios; el jueves fue el revés; y hoy viernes D. Francisco de nuevo la misa de la tarde. El fin de semana está previsto, que si me encuentro mejor, D. Pedro Martos diga las misas de la tarde, y yo me encargaré del resto -Dios mediante-. Los PP. Franciscanos interesándose por mi estado y prestándose en los que sea necesario ¡Qué grande la fraternidad cuando es real y efectiva!

Pero a quien de veras debo darle las gracias es a los seglares, y son muchos: están en todo, no falta un detalle. Carlos y Maricarmen llevándome al médico y preocupándose continuamente de mí; mis abuelas de Vida Ascendente rezando por mi recuperación y a buen seguro que lo han conseguido; los de liturgia preparándolo todo para que no falte un detalle. Los de Cáritas con su trabajo y su testimonio habitual, tan necesario en estos tiempos de crisis. Los catequistas no tanto porque esta semana tenían todos vacaciones por Pascua (pero muchos –los que se han enterado- han llamado por teléfono e incluso alguno ha venido a visitarme). Y sobre todo Manolo, Antonio y María Jesús ocupándose de abrir y cerrar, atender las visitas, preparar las misas y celebraciones, la limpieza y el orden… ¡¡Dios os lo pague!!

Tengo una enorme satisfacción y alegría,-¡bien lo sabe Dios!-, por todos vosotros, porque realmente sois el alma de la parroquia, y en las duras y en las maduras estáis ahí y sois un auténtico canal por donde pasa la gracia de Dios para vosotros y para toda la comunidad. Estos días se cumplía en La Asunción lo que escucharemos en la primera lectura de este domingo de pascua. Sé que no se ha notado mi ausencia estos días y esa es la mejor noticia para la parroquia.

Yo por mi parte he aprovechado para descansar, rezar, leer un poco, ver la tele, empezar el vía lucis de este año… Gracias a Dios no me he aburrido en absoluto, y hasta puedo decir que a pesar de los dolores han sido unos días bellos, en los que he gozado de una forma muy especial de la presencia del Señor Resucitado a mi lado y en mi Parroquia. Eso es lo más grande. ¡Gracias! ¡Os quiero!

Hemos comenzado la Semana Santa. Este año en la Parroquia lo hemos hecho de una forma nueva con la Procesión de Ramos desde la ermita de San Miguel hasta la Parroquia de la Asunción. Quiero dar desde aqui las gracias a la Policía Municipal que ha ordenado el tráfico y al Grupo de Liturgia de nuestra Parroquia que se he encargado de la organización de la celebración.

Os dejo en el siguiente enlace las fotos de la misma.

http://www.parroquiadelaasunciondemartos.es/www_/10/2009/bendicion-palmas-09.php

En la web de la parroquia tenéis más material por si os interesa. Un fuerte abrazo a todos, y Santa Semana…

Como muchos habéis pedido el Vía Crucis completo, os lo dejo en formato PDF en el siguiente enlace. Así os será más fácil bajároslo. Espero con todo el corazón que os ayude a rezar y a meditar en los misterios fundamentales de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor. Este será el texto del Vía Crucis que realizaremos por las calles de la Parroquia con la imgane del Crucificado el próximo viernes, 27 de marzo, y al que estáis todos invitados. Un fuerte abrazo.

http://www.parroquiadelaasunciondemartos.es/pdffiles/Via%20crucis%202009.pdf

Este viernes 6 de marzo, en la primera semana de cuaresma, estará expuesta durante toda la jornada la imagen de Cristo Crucificado de nuestra parroquia de la Asunción al piadoso besapié por parte de los fieles. El tiempo de cuaresma es un tiempo propicio para expresar nuestros sentimientos de agradecimiento y adoración al Señor Jesús que por nosotros padeció en la cruz para redimirnos. Besar una imagen, sin caer en posibles desviaciones, con un sentimiento auténtico de fe y con el deseo de vivir cristianamente, es una forma humilde y sencilla de mostrar al Señor nuestro amor, independientemente de que existan otras mucho más elevadas.

Por otra parte, quiero recordar que estamos en Cuaresma y que este es un tiempo de oración profunda y de caridad sincera. Ese es el sentido de nuestra limosna. Por este motivo, y atendiendo a la llamada que nos hacía Cáritas Parroquial en el comunicado del domingo pasado, el dinero que se consiga durante tan piadoso acto será destinado a ayuda de los parados de nuestra comunidad. La parroquia regalará a los fieles una estampa con el rostro de la imagen nuestro Señor.

Confío que este acto nos sirva a todos para orar y para compartir. No tiene otra pretensión, y ésta me parece altamente positiva.

Anoche terminaba mi deeper (Fin de Semana de Profundización) de Encuentro Matrimonial en Pozuelo de Alarcón (Madrid) junto a otros catorce matrimonios y tres sacerdotes más de distintos lugares de España.

No puedo ahora sino dar las gracias a Dios por esta experiencia tan impactante para todos. Es un cúmulo de sentimientos y propósitos el que se alberga ahora mismo en mi corazón que no puedo describir.

Me ha impactado la sinceridad y la emoción -y a la vez serenidad- de todas las parejas en sus diálogos profundos y en su compartir con los demás. Ese poner bases en lo humano para llegar en primer lugar al corazón de la persona amada, y después a la comunidad… y a Dios en última instancia. Ese poder del diálogo entre los esposos, o de los sacerdotes en su caso, para sanar heridas, para vencer a los miedos y para revitalizar el amor, base de la convivencia entre los esposos, y en definitiva, base de la convivencia de toda la Iglesia y de la sociedad.

 

Queridas parejas y sacerdotes del deeper, mientras escribo estas líneas, miro las fotos que os hice y afloran de nuevo tantas y tantas emociones… Vosotros lo sabéis. Estamos en diversos lugares de España, un poco lejos unos de otros en la distancia física, pero os siento tremendamente cercanos por lo que habéis compartido conmigo estos días. No os podéis imaginar lo que me habéis enseñado, lo que me habéis enriquecido a nivel personal. Estos días he entendido algo más de vuestras dificultades y de vuestras esperanzas; de vuestras debilidades y de vuestra humanidad; de vuestras luchas, de vuestras ilusiones y desilusiones; de vuestra fuerza y de vuestra debilidad; de vuestros miedos y de vuestras valentías; de vuestras dudas y de vuestra fe; de cosas tan tan íntimas –lo sabéis-… y de vuestro amor… de la fuerza de vuestro amor. Supongo que en mí habréis podido observar algo parecido, y si en algo os ha servido mi experiencia… lo doy por doblemente bueno.

Han sido sólo dos días, pero os siento muy míos y no me gustaría perder el contacto. Si venís por Andalucía, aquí tenéis vuestra casa, igual que sé que cuando viaje por la piel de toro tengo muchas estaciones y muchos corazones donde parar…

Muchas gracias. Facundo.

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