Dicen que en cierta ocasión un invitado un poco inocente de Juan XXIII admirado por la bondad del papa se atrevió a contarle delante de otros invitados un chiste que corría por la ciudad de Roma en torno a su persona. No sé qué chiste sería. El papa bueno comenzó a reírse diciendo que algo muy parecido a la jovial anécdota le había pasado realmente en su sede de Venecia. Tengo que buscar un libro fenomenal donde se narran cantidad de anécdotas sabrosísimas y muy instructivas del buen papa Juan.
La verdad es que a los curas nos pasa de todo. Tanto que aquellas pelis tan entrañables de D. Camilo y D. Pepone o aquella serie de hace unos años de Ay, Señor, Señor se quedaban cortas.
Yo me he reído muchísimo escuchando las anécdotas en la vida de mis hermanos sacerdotes. Ahí tenéis por ejemplo al bendito de D. José Checa, que tiene para dar y contar. La pena es que yo no tengo ese gracejo como para contar las mías, pero también las tengo.
Así que pensando cómo solucionar ese tema de lo “serio” que está siendo este blog, he pensado crear una nueva categoría sobre chismes y anécdotas de curas. En la que vosotros y vosotras colaboréis con vuestras aportaciones…
Pero hay que poner lógicamente condiciones, si no esto podría derivar en Dios sabe qué, y tampoco es el caso.
Así que ahí van las primeras normas para vuestros comentarios, que de no cumplirse, lógicamente no serán publicados o serán rápidamente eliminados:
1.- El fin de esta sección es reírse en plan sano y no criticar a nadie. Así que se permiten chistes y chismes graciosos y constructivos. Se eliminarán aquellos que no lo sean. En nuestro argot irán al infierno.
2.- En el caso de ser chismes de historias auténticas, no se podrán poner nombres reales de los protagonistas, así que id pensando en pseudónimos. No creo que os cueste tanto, ya que vaya nombres utilizáis a veces…
3.- Se permiten también chistes de monjas y monaguillos, pero en las mismas condiciones que las de los curas. De frailes y eso, no sé, ya veremos… (estos es que son más raros…).
4.- ¿Chistes picantes? No. Bueeeeno, sólo hasta el nivel “S”. Los chistes “X” irán directamente al infierno.
5.- No soy directamente responsable de lo que aquí se diga en las primeras 24 horas posteriores a su publicación. Como comprenderéis necesito un tiempo para censurar.
6.- Con la experiencia me permitiré cambiar y/o poner nuevas normas. Espero no tener que hacerlo, que luego decís que tengo muchas leyes.
Tened en cuenta una cosa: los curas y las monjas, por lo general, somos buena gente. –Bueno hay alguna excepción, pero de las excepciones no hablaremos aquí-. Que somos humanos y apañaos se tiene que notar en lo que digáis. Todo con mucho respeto y cariño.
Espero que no me saquéis los pies del plato y que esta sección no se convierta en la más visitada del blog. Podemos crear un cierto morbillo, pero si alguno se pasa de gracioso, le meto un spam. ¿Queda claro?
Yo, como no sé contar chistes, de vez en cuando os contaré alguna anécdota mía o de algún compañero…
En fin, espero vuestros chistes. Vamos a relajarnos y a ver cómo andamos de sentido del humor…