Me siento raro estos días. Hace ya muchos años que salí de mi casa y me he acostumbrado a vivir solo desde hace mucho tiempo, y en ese sentido pues mi vida continúa; pero hasta ahora nunca cuando me he juntado con mi familia ha faltado nadie. Ahora en estos días comemos mi madre, mi hermana y yo solos… y solos paseamos… y solos rezamos… y solos vemos la televisión. Noto el hueco de mi padre…
Siento tristeza, pero no siento aflicción o depresión. Lo echo mucho de menos, pero sé que de algún modo sigue aquí. Ahora lo recordamos continuamente, los momentos malos, pero mucho más los buenos. Siento una profunda serenidad, sabiendo que hemos hecho todo lo posible, con mucho amor, por él. Me conforta también la actitud de mi madre… se le nota cansada y triste, pero fuerte y esperanzada. Nos sentimos profundamente agradecidos a todos por su cercanía en estos días. ¡Qué grande es la fe!
Puede parecer una tontería, pero me gusta imaginar ahora a mi padre en el cielo bromeando con los ángeles y con los santos, contándoles sus cosas, sus chascarrillos, sus chistes, compartiendo con ellos su alegría, su vitalidad, su jovialidad, tal como hacía con sus amigos en este mundo.
El otro día, en la Solemnidad de todos los Santos, justo el día después de su entierro, en la misa de los niños, les decía medio en broma medio en serio, que este año la Fiesta de los santos en el cielo tenía un gran espectáculo: mi padre, al que habían contratado para animar aún más el cotarro.
Así que vivo estos días con un punto de tristeza, pero con mucha serenidad y esperanza, sabiendo que mi padre ha muerto en el Señor, rezando, con los sacramentos y con los auxilios de la Iglesia, en paz. Y si además creemos en la comunión de los santos, sé que estamos unidos, y que la muerte no rompe ese amor.
No. Los cristianos no nos afligimos como los hombres que no tienen esperanza (1 Tes 4,13). ¡Cuánta paz queda a los que amamos al Señor y esperamos la Resurrección!
Noviembre 5, 2009 at 12:39 am
Bellas palabras que se nota que han salido del corazón, y si es verdad que cada vez te vendrán mas y mas recuerdos de tu padre y el estará mas y mas presente en tu vida, nunca te abandonara, sobre todo en las fiestas venideras. Y ten por seguro que tu padre estará en la presencia de Dios ya que han sido muchos loque al igual que tu y tu familia han rezado por el, y se habrá ganado la recompensa de estar junto a el.
Un abrazo y espero que descanses y te relajes
Noviembre 5, 2009 at 12:49 pm
Ahora estas en una nube, incredulo ,no queriendo darte cuenta de la perdida deuna persona tan querida como es un padre,un padre que siempre estara en tus pensamientos y en tus recuerdos,en el monento que te sientes en el cuarto de estar a ver la tele,o como dices a rezar,o charlar del tema que sea,en esas comida que tu madre hace tan rica y que a el le gustaba tanto,siempre estara contigo,bueno con vosotros,nunca se olvida a quien tanto se quiere.Mi padre fallecio hacer 25 años y no hay un momento en el dia que no me acuerde de el.Ahora la perdida es muy dolorosa por lo reciente que es,luego lo recuerdas con mas serenidad,porque el tiempo todo lo sosiega.Un abrazo
Noviembre 5, 2009 at 7:36 pm
Me alegra verte fuerte a ti y a tu familia en estos momentos duros. La fe y la esperanza es una fuerza impresionante. Algo muyu parecido a lo que tu dices en este articulo lo ha dicho hoy mismo Benedicto XVI:
“La separación de los seres queridos «es dolorosa»; el evento de la muerte «es un enigma cargado de inquietud» -reconoció-, «pero para los creyentes, aunque así suceda, siempre está iluminado por la esperanza de la inmortalidad»; «la fe nos sostiene en estos momentos humanamente cargados de tristeza y desconsuelo».
«Bien sabemos, y lo experimentamos en nuestro camino, que no faltan problemas en esta vida; hay situaciones de sufrimiento y dolor, momentos difíciles que hay que comprender y aceptar. Pero todo adquiere valor y significado si se considera en la perspectiva de la eternidad», advirtió.
«Toda prueba, de hecho, acogida con perseverante paciencia y ofrecida por el Reino de Dios, se vuelve en nuestro beneficio espiritual ya aquí abajo, y sobre todo en la vida futura, en el Cielo»; «en este mundo estamos de paso, probados en el crisol como el oro», y «misteriosamente asociados a la pasión de Cristo, podemos hacer de nuestra existencia una oferta agradable al Señor, un sacrificio voluntario de amor», invitó Benedicto XVI.
Y citó al Apóstol de quien es sucesor, porque Pedro «nos exhorta, durante la peregrinación terrena, a mantener viva en el corazón la perspectiva de la esperanza, de una “esperanza viva”», pues «se nos ha dado la promesa de “una herencia que no se corrompe” [...], porque Dios nos ha regenerado, en su gran misericordia, “mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos”».
«He aquí el motivo por el que debemos estar llenos de alegría, aunque suframos aflicción por diversas penas» -señaló el Papa-, porque «si perseveramos en el bien, nuestra fe, purificada por muchas pruebas, resplandecerá un día con todo su fulgor y será para nosotros alabanza, gloria y honor cuando Jesús se manifieste en su gloria».
«Aquí está la razón de nuestra esperanza -insistió-, que ya aquí nos permite exultar de “alegría indecible y gloriosa”, mientras caminamos hacia la meta de nuestra fe: la salvación de las almas».
“
Noviembre 5, 2009 at 10:44 pm
Siento envidia al leer todos los recuerdos que tienes de tu padre, yo perdi al mio con seis años, le recuerdo bagamente pero no tengo ¨RECUERDOS´ vividos con el, es por lo que disfruto al completo con mi familia, si algun dia como es de ley falto tengan algo que recordar de mi
Noviembre 6, 2009 at 4:31 pm
Debemos en todo momento dar gracias a Dios por la inmensidad de cosas que nos concede a lo largo de nuestra existencia,el haber tenido unos padres los cuales te enseñaran a conocer el bien y el mal, el poder ayudar a otras personas necesitadas,el creer en la VIDA ETERNA,regocijate en esa creencia pues tu padre estara en la gloria de Dios.
Diciembre 1, 2009 at 11:19 pm
Que bonitas palabras. Ojalá todo el mundo supiera llevar estas situaciones con la fe que tu lo haces. Me has emocionado.
Un Abrazo de tu amigo.