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Desde las faldas de la Peña de Martos
a las faldas de Sierra Morena en Andújar,
y desde ahí al cielo,
llegue mi oración a ti,
Madre de la Cabeza.

Esta tarde tus hijos queridos procesionarán tu imagen
y celebrarán la Eucaristía
con la que comienza este Año Jubilar
que el buen papa Benedicto XVI
ha concedido a nuestra Diócesis
con motivo del centenario de tu Coronación Canónica
y del cincuentenario de tu patronazgo
sobre las tierras, las sierras y los olivares del Santo Reino.

Yo no estaré, Madre, físicamente,
pero en mi pecho luciré tu medalla
y en mi corazón te pondré un altar.
Tu mirada hoy estará en las gentes que se reúnan en torno a tu imagen,
pero sé que no dejarás de mirar a aquellos que,
-en distintos lugares-,
recordamos tu amor y tu ternura.
Ahora vienen a mi memoria
cuántos trabajos y cuántas luchas
a las orillas del Guadalquivir.

Madre de la Cabeza,
madre de Cristo y de la Iglesia,
reina del cielo y de las almas buenas,
acógenos bajo tu manto
y preséntanos a Jesús.

Mira esta tierra de Jaén,
a sus pueblos y a sus gentes
a los que gozan y a los que sufren.
Mira a mis feligreses de Martos…
Que nuestros olivares y nuestros corazones
sean tu verdadera corona;
que nuestra caridad y nuestro servicio sea tu manto de oro;
que nuestros hombros te porten en las dificultades
y que nuestros labios te alaben con vivas jubilosos y auténticos;
que nuestros ojos se fijen en tu carita morena
para que veamos reflejados en tu mirada
la dignidad de todos los hombres y mujeres.

Madre de la Cabeza,
madre de los no nacidos,
madre de los niños y adolescentes,
madre de los jóvenes y mayores,
madre de los parados y los trabajadores,
madre de los sanos y de los enfermos,
madre y consuelo de las mujeres maltratadas,
madre y refugio de los pecadores,
madre y fortaleza de las buenas gentes,
madre de los laicos y de los sacerdotes
madre y sabiduría de quienes buscan la verdad y la justicia…

A ti, Madre, mi oración en este día de alegría y añoranza,
en este tiempo extraño,
en el que te pido… vida y fortaleza.

¡VIVA LA VIRGEN DE LA CABEZA!