-                    Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

-                    Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

 

Del Evangelio según san Lucas

Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de Jesús.

 

Oración

Tú cargabas nuestra cruz tan pesada, hasta el agotamiento total; nadie te ayudaba; sólo el Cirineo Simón, -y obligado-, la portó un momento. Así comprendemos que debemos compartir también las cruces de cada uno. Ahora eres tú nuestro Cirineo. Ayúdanos, Señor. No dejes de apoyarnos en nuestras cruces; contigo la carga se vuelve ligera. Sobre todo ayúdanos a ser fuertes y a no mirar hacia otro lado. Afrontar la cruz será para nosotros ser cirineos para los demás y tenerte a ti mismo como cirineo en nuestro dolor.

Señor, ten piedad… y Padre nuestro…