Hoy, querido Amador Tuccitano, no me apetece mucho escribirte, la verdad, menos aun cuando acabo de conocer, que entre las víctimas mortales del accidente aéreo de Barajas hay dos conocidos míos, Mercedes Martínez (Veves la peluquera), su marido Juan María Muriana, y su pequeña hija de seis años, Mercedes Muriana, de la vecina localidad de La Guardia de Jaén, donde estuve dos años y pico como párroco. Esta noche prefiero quedarme con Jesús, y rezarle, por estos tres y por el resto de fallecidos, por sus familias y amigos, por los heridos, por todos los que sufren la tragedia de esta tarde. Brille para ellos la luz eterna. Disculpa. Hasta pronto. Facundo.